¡¿Embarazada otra vez?!

Tranquila iba por los pasillos de mi trabajo una mañana de diciembre cuando de momento el olor a árboles de Navidad me revolcó el estómago.

¡Oh, oh! ¡Esto es familiar!

Luego regresaron el fastidioso malestar de la gastritis, las náuseas y el sueño.

¡Esto se chavó!

Una prueba de embarazo casera, y otra de sangre unos días después, confirmaron mis sospechas: estaba embarazada. Por segunda vez. Y mi hija aún no tiene ni dos años cumplidos.

Oh. Dios.

Mi esposo y yo no habíamos descartado tener otro bebé, pero, admito, no pensamos sería tan rápido.

Reconozco, además, que, erm, las debidas precauciones no fueron tomadas porque, a raíz de mi condición de ovarios poliquísticos, Valentina es un milagro que llegó a nuestras vidas 6 años después de "buscarla". ¿Cuáles eran las probabilidades de quedar encinta ahora?

Muchas, Karleen. Muchas. ¡Plop!

Pánico. Alegría. Nervios. Tremenda mezcla de sentimientos me invadió mientras miraba con sonrisa pasmada la prueba de embarazo y mi marido celebraba de felicidad con la niña en brazos, quien gritaba igual que papá sin entender que ahora sería "big sister".

Eah. Madre.

Superada mi crisis, estoy igual de feliz que ellos con la llegada de "La secuela", como cariñosamente le he apodado a bebé #2. Claro, de momento todavía me invaden los nervios, ¿cómo será andar con una chica en sus terribles dos y un recién nacido?

Caos. Será caos.

Nada, aquí estamos preparando todo para el nuevo integrante de nuestra familia. Mamá de una "toddler" y un "newborn".

Así me ayude Dios.

¡Bruuup!


¿Te sucedió algo similar? ¡No olvides dejar tu comentario!


Comentarios