Entradas

Mostrando entradas de septiembre, 2015

Lactancia: Esto no es una democracia

Imagen
Es el eterno debate, ¿lacto o no lacto a mi bebé? Las opiniones de ambos bandos son fuertes y válidas pero hay que reconocer algo, a la que le menciones a alguna otra mami que tienes un "bebé fórmula", las caras se desfiguran.
Para ser justa, tal vez esa reacción no sucede el 100 % de las veces, pero de seguro una de las primeras preguntas que te hicieron al anunciar tu embarazo fue "vas a lactar, ¿verdad?", seguido por la lista de los beneficios de la leche materna. Desde ese instante comienza la presión no invitada, como si no tuvieras otras cosas más por las que preocuparte.

"Mommy Brain": ¿Estoy perdiendo la mente?

Imagen
Se me olvidan las cosas. El despite anda en su máxima expresión. Desde el embarazo hasta nuevo aviso. Siempre he tenido el don del multi-tasking y una retentiva bastante buena, pero a medida que fue avanzando mi embarazo, mi mente colocó su letreto de Do Not Disturb y se fue de vacaciones.

Lo he notado, lo he sentido, tengo que anotar todo, pero, ¿y eso? Al parecer soy la nueva víctima del Mommy Brain o Cerebro de Mamá.

Mommy Brain es un fenómeno que muchas mamás sienten atraviesan después de dar a luz a su peque, una sensación de que el cerebro se ha vuelto una plasta y no está igual de avispado que antes. ¿Estamos perdiendo la mente? La respuesta es...

¿Regresas a trabajar luego del parto? Conoce cómo puedes prepararte

Imagen
La Licencia por Maternidad es un beneficio laboral hermoso...pero MUY cruel. Hermoso porque tienes varias semanas para conocer a tu peque, mimarlo y abrazarlo. Cruel porque cuando llega ese fatídico día de tener que dejarlo para regresar al trabajo, el corazón se nos hace pedazos.

Yo no fui la excepción. Ya cuando restaban dos semanas para volver a mi lugar de empleo, a cada rato me echaba a llorar. Sentía ansiedad y realmente, si soy honesta, no quería volver.

"No quiero regresar al trabajoooo, no quiero dejarlaaaa".

No porque no me guste mi empleo, al contrario, pero pensar en que tendría que separarme de mi bebita era terrible. Estaría más de ocho horas sin abrazarla, olerla, ver su sonrisa...cruel, cruel. ¿Te suena familiar?