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Soy Mamá y se vale llorar

viernes, 19 de septiembre de 2014

"Las flacas también tenemos sentimientos"

"Pesas 125 libras".

Esa fue la noticia que me dio mi médico primario cuando visité recientemente su oficina...y me eché a llorar. ¿El problema? Mido casi seis pies de estatura.

Las carreras del diario vivir, el estrés, las preocupaciones y demás circunstancias han provocado que las pocas libras que logré aumentar desde que me gradué de escuela superior se hayan esfumado.

Sé que muchos lectores pensarán, entre otras cosas:


  • "Boo-hoo, pobrecita, ¡ya quisiera yo pesar eso!"
  • "¿De qué se queja? Es mejor ser flaca..."
  • "Ella es flaca, no sabe cómo se siente que te critiquen..."

Pero, les tengo un dato "sorprendente": quienes somos naturalmente delgadas muchas veces luchamos por alcanzar algunas de esas "curvitas" que otras presumen, sin lograrlo. No solo por razones de estética, si no porque el no estar en un peso ideal, sea demasiado delgado o con par de libritas adicionales, no es beneficioso para la salud.

¿Por qué comparto algo tan personal? Porque he notado que se ha convertido en socialmente aceptable el "insultar" a los flacos para promover una buena autoestima entre quienes no lo son.

¿A qué me refiero?



Sin embargo, si alguien se le acerca a otra persona y le comenta "oye, ¡qué mucho haz engordado!" o "¡estás bieeeen redonda!", probablemente las reacciones serían miradas de incredulidad, crítica y asombro.

Como una "flaca sin remedio", quiero compartirles que también tenemos nuestros problemas de autoestima, también estamos en riesgo de padecer alguna condición de salud si nuestro peso cae por debajo de lo que es ideal para nuestra edad, género y estatura, y también nos sentimos heridas cuando algunas personas nos dicen estas cositas.

Tip: no se minimiza el impacto con "las modelos son flacas", porque no todas nos parecemos a Gisele Bündchen o queremos/quisimos ejercer esa carrera.

Gisele Bündchen / Supermodelo

¿La solución? 

No tenemos que "pasar juicio" sobre el peso de las personas. No tenemos que señalar algo que claramente la persona sabe pues, existen los espejos. Y, no tenemos que "tirarle" a un lado para favorecer al otro. Debemos tener más conciencia y pensarlo dos veces antes de hacer algún comentario. Si no podemos evitarlo porque la persona hace referencia a ello, ofrezcamos críticas CONSTRUCTIVAS.


Nuestro peso no nos define. Eso es lo que debemos promover.