viernes, 19 de agosto de 2016

Extraño mi vida pasada y me siento culpable

Extraño mi vida pasada. Ahí está. Lo admití. Tantos años deseando ser mamá, al fin lo soy, y casi a diario pienso con nostalgia en cómo eran mis días antes de la visita de la cigueña. Ya esos días son recuerdos lejanos, que recupero con dificultad en medio de amanecidas y llantos de mi Valentina.

¿Qué es lo más que extraño?

  • Dormir. Agarrar par de Zzzzzz corridas ya no se consigue con facilidad y, de haber logrado acomodar mi cabeza en la almohada, mi sueño es interrumpido por el llanto de hambre, sueño, frío, caca, lo que aplique, de la niña.
  • Comer en paz. Atragantarse la comida, a veces a temperatura ambiente, es ya ley de vida.
  • Descansar cuando estoy mal de salud. Mamá no cuenta con días por enfermedad. Mocosa, con tos, con migraña, con la espalda lastimada, hay que seguir adelante.
  • Tirarme en la cama luego de un largo día de trabajo. Sí, claro.

miércoles, 10 de agosto de 2016

Por qué no deberías preguntar a una mujer cuando planifica tener hijos

Al llegar a "la mayoría de edad", descubrí que la pregunta de "¿cuando piensas tener un bebé?" se convierte en obligatoria para quienes ven que tienes o estás alcanzando tus 30 primaveras; y/o llevas tiempo en una relación estable. Para mí, la pregunta tenía el mismo efecto que una puñalada al corazón, con la diferencia de que mi respuesta falsa de "todavía no estamos buscando, no hay prisa" venía acompañada con una sonrisa forzada y un aire de despreocupación ensayado.

No se trataba de un caso de no querer comenzar una familia, se trataba de un caso de no lograr concebir. Como habrán leído en este blog, padezco de ovarios poliquísticos, condición que trae consigo, entre otros síntomas, la infertilidad. Varias visitas a Ginecólogos, acompañada por mi sonograma, parecían confirmar el temor de quienes sueñan con ser mamá: tener un bebé sería de difícil a imposible. Por tal razón, la pregunta no mal intencionada aumentaba el dolor que sentía por el diagnóstico con el cual lidiaba mayormente en secreto.

viernes, 5 de agosto de 2016

5 errores que cometí como mamá primeriza

Es normal, a la que uno se entera que está embarazada, empieza el research: libros sobre el embarazo, la maternidad, qué esperar, entre otros, comienzan a acumularse en la casa. Sin embargo, por más que uno estudie, nada te prepara para ser mamá. Este "asunto" es prueba y error.

Aquí les comparto cinco errores que he cometido como mamá primeriza:
  • No coger clases de parto. Las seguí posponiendo y posponiendo hasta que en un abrir y cerrar de ojos, ya estaba en Sala de Partos. Afortunadamente, las enfermeras que me acompañaron en el proceso de alumbramiento, me enseñaban cómo debía respirar y hasta cómo pujar correctamente. ¡Menos mal! Porque en un momento dado, pensé me desmayaría.
  • Centrarme en el atuendo con el que vestiría a mi bebé al sacarla del hospital. Fue tanto mi enfoque en este asunto, ¡que olvidé empacar una pajamita o onesie calientito para la bebé! 

lunes, 1 de agosto de 2016

¿¡Tiene un año y ya debo comprar materiales escolares?!

Por necesidad, porque ser una "stay-at-home-mom" no es una opción, mi Valentina fue matriculada en un Day Care cuando tenía apenas cinco meses de nacida. Lo sé, soy la peor, pero quienes viven en la "Isla del Encanto" entienden que la situación económica no es la mejor y soy jefa de familia. Anyway, el Day Care es más bien una escuelita, cosa chévere, pero no contaba con que ya a esta tierna edad, me tocaría comprar efectos escolares.

"Aquí la lista de materiales para el nuevo semestre escolar".